El pop se queda sin Rey

CLIO BERUETE. Un día más tenemos que hablar de una gran pérdida para la música. Hace unas semanas despedíamos en este blog a Antonio Vega. Hoy decimos adiós a Michael Jackson. En géneros distintos y con estilos también muy dispares ambos han dejado un hueco irreparable en la memoria de sus respectivos fans.

Jackson era el “Rey del Pop”. Aquel niño prodigio que bailaba y cantaba histéricamente junto a sus hermanos, los Jackson Five, y que pronto sobresaldría como uno de los músicos más trascendentes del siglo XX. ¿Quién no se acuerda de los pasos hacia atrás o de ese gesto, ya menos burdo gracias a él, de agarrarse los machos?

Magia y talento que han acabado de forma trágica. Esta mañana, medio mundo se levantaba con la noticia. El cantante moría esta madrugada en un hospital de Los Ángeles a donde fue llevado de urgencia tras haber sufrido supuestamente un ataque cardíaco.

La policía abrirá ahora, como hace en otros casos, una investigación para esclarecer las causas concretas de su muerte. Su entorno más cercano ha declarado que últimamente Michael tomaba demasiados medicamentos, sobre todo tras el juicio en el que el cantante se enfrentaba a la grave acusación de abuso a menores en su rancho de Neverland. Y lo peor fue que no era la primera vez, ya fue acusado de los mismos cargos en los años 90, pero sus abogados consiguieron acallar el escándalo con un jugoso acuerdo económico.

Una polémica que supuso un turbio colofón a una ristra de excentricidades que rodeaban al cantante desde hacía décadas. Primero fueron sus constantes operaciones de estética, que no solo le dejaron blanco, sino que le dibujaron una cara y una expresión propias de un dibujo animado. Luego llegaron sus matrimonios fallidos, uno de ellos con la hija de Elvis, Liza Mary Presley. Y más recientemente, cuando sacó a su hijo recién nacido al balcón y casi se le cae. O al menos eso pareció. Según él, solo quería que sus fans lo conocieran.

Unas extravagancias que nunca importaron a sus fans, más bien colaboraron a formar esa imagen de Superstar que todo artista pretende construir a su alrededor para ser recordado como un mito. Y un mito es, sin duda, Michael Jackson que después de cientos de millones de discos venidos y más de una decena de premios Grammy ganados, nos deja sin su talento pero descansa por fin en paz.

Un escaño “pirata”

CLÍO BERUETE. El Partido Pirata ya tiene representación en el Parlamento Europeo. Ha conseguido un escaño en los comicios europeos celebrados ayer en casi todos los países miembros. Este partido era ya noticia en nuestro blog hace un par de semanas, y no solo precisamente por esa participación en la cita europea, sino por el importante papel que está jugando en la batalla por la libertad de acción en Internet y por los derechos de los internautas.

Desde su fundación en 2006, esta agrupación política ha defendido la reforma de la actual ley de propiedad intelectual en Suecia. Recordemos que cada país de la Unión Europea tiene una legislación propia al respecto. Sin embargo, sus acciones y logros también nos afectan puesto que esta lucha se está llevando a cabo a nivel interestatal por el carácter global que tiene la Red.

Así, siempre han abogado por una reforma sustancial de las leyes del copyright y de las patentes, prestando especial atención a la privacidad en la Red, un derecho que consideran está siendo violado por los que luchan contra la piratería y pretenden que las compañías suministradoras delaten los datos personales de los internautas que se descarguen contenidos de forma ilegal.

Con este resultado, el Partido Pirata se afianza y pasa a ser el quinto partido más votado en Suecia con el 7,1% de los votos. Un resultado incluso más favorable que el estimado inicialmente por las encuestas que lo colocaban cercano al 6%.

Un ascenso vertiginoso si tenemos en cuenta que este partido político solo cuenta con tres años de vida y que, incluso en su primera cita electoral en su país, allá por 2006, ya obtuvo el 0,63% de los votos. Un éxito que no se puede digerir si no acudimos al caso judicial que lo ha catapultado a la fama desde el pasado abril. Fue entonces cuando este partido se revolvió entre sus adeptos, tras la condena de varios de los creadores del portal sueco “The Pirate Bay”, uno de los mayores en cuanto a descargas de archivos del mundo, a un año de cárcel.

Una condena que se ha considerado pionera y ejemplar en la lucha contra la piratería pero que ha abierto por fin la caja de pandora. Ahora el debate suscitado desde ambos bandos cobrará relevancia y, mientras unos estudiarán la posibilidad de regular la Red, si es que tal cosa es posible, otros expondrán lo contradictorio de ponerle puertas al campo.

¡Vota copyleft!

CLÍO BERUETE. Después de casi dos semanas de descalificaciones y acusaciones de todo tipo, los ciudadanos siguen asistiendo atónitos a las desavenencias entre sus políticos. Mientras unos deberían estar hablando de la Política Agraria Común (PAC) o de la inclusión de Turquía en la Unión Europea, otros hablan de si uno usó el avión para no sé qué mitin o si el contrario lo usó primero o si hay más corrupción en un partido o en el otro, o si se compran más trajes o no se compra ninguno. Sin duda, todos ellos temas que preocupan en mayor o menor medida a los ciudadanos. Pero al margen de todo, a ninguno de ellos se le ha ocurrido pensar que ahora mismo lo que toca es hablar de Europa. No porque sus asuntos no interesen sino porque no es el momento.

Así, no me extraña que el interés del español medio por la cita europea sea ínfimo. Lo milagroso es que sepamos que hay elecciones entre tanta cortina de humo. Empiezo el artículo así porque a nosotros lo que nos interesa es, entre otras muchas cosas, lo que va a hacer Europa con los derechos de propiedad intelectual. Después de los últimos meses en los que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha llevado a cabo una campaña de acoso y derribo contra la piratería, sería lógico pensar que los partidos políticos europeos mantendrán una clara posición sobre este tema. Ejemplo de ello es el Partido Pirata, que su razón de ser viene precisamente de la defensa de una red libre para todos.

Después de mucho indagar, porque no ha sido nada fácil encontrar la información relativa a este tema en los distintos manifiestos electorales, he de decir que casi ninguno, al menos de los partidos principales, se pringa en este asunto. El que más, Izquierda Unida, pero luego lo veremos en detalle.

El partido del Gobierno apenas si menciona este asunto con una descafeinada frase que dice así: “Las instituciones europeas deben respaldar a los artistas en su función creativa, y han de asegurar el acceso libre y democrático de toda la ciudadanía a la participación cultural.” Vamos, que parece que ni una cosa ni la otra. Sin embargo, su posición al respecto no es desconocida. El nombramiento como ministra de cultura de Ángeles González-Sinde ha sido suficiente. Una postura muy cercana a la del presidente francés Nicolás Sarkozy. Lo que ocurre es que aplicar estas medidas en España es complicado, aquí las teleoperadoras están dando mucha guerra.

UPyD, por su parte, tampoco se para a analizar este tema muy en profundidad. No así el Partido Popular que, aunque es un poco más explícito, tampoco se tira a la piscina. Los populares siempre han estado en contra del canon digital y ahora expresan su rechazo al control de los internautas que propone el sistema francés.

El más liberal en este tema es IU. Fiel a su postura revolucionaria, aboga por un Internet completamente libre, por la eliminación de cualquier tipo de canon y porque el intercambio de archivos en la Red sea legal. Por otro lado, especifica que la actual Ley de Propiedad Intelectual debe ser profundamente reformada. En esta línea se mueve también el PNV que propone un replanteamiento de las retribuciones obtenidas a través de los derechos de propiedad intelectual. O CIU que quiere reducir el IVA de los productos culturales al 1% y se muestra contrario al corte del suministro de Internet a los usuarios. Así las cosas seguimos pensando que este tema traerá cola, pero claro, con tanta cortina de humo igual ni nos enteramos. De momento, depositaremos la esperanza en el Partido Pirata.

¿Feria del libro o del e-book?

CLÍO BERUETE. Se imagina estar leyendo el último tomo de la trilogía “Millenium” de Stieg Larsson en una suerte de papel electrónico a la luz de su lamparita de la mesilla de noche…pues deje de imaginar y hágalo realidad. Así es como los expertos dicen que leeremos en el futuro. Y la imaginación se ha materializado finalmente. Se llama Kindle y lo comercializa Amazon. Su inventor se llama Joseph Jacobson y ha desarrollado una tecnología por la cual miles de microesferas componen lo que llaman tinta electrónica. Se reúnen en forma de letras para que podamos leer y no necesitan actualizarse sino que se “recargan” periódicamente, a ritmo de nuestra lectura.

Un invento que ha tenido una acogida dispar. El debate sigue siendo si leeríamos por placer, es decir, una novela por ejemplo, en una pantalla como la de un ordenador portátil, quizá más pequeña, más “portátil”. Los expertos desde luego dicen que sí, que la acogida está siendo lenta pero segura. Sin embargo, la realidad es que pocos ciudadanos de a pié saben siquiera dónde podrían adquirir la maquinita para poder leer electrónicamente.

No obstante, la idea es buena. Si los periódicos lo han hecho, los libros también pueden hacerlo: dar el salto a lo digital. Pero no todos parecen tenerlo tan claro. Si no, díganselo a los organizadores de la Feria del Libro de Madrid, que empezó esta semana, y no ha estado exenta de polémica precisamente por esta cuestión. Según hemos podido conocer, en las bases para poder adquirir un puesto, no se permitía el concurso de editoriales online. Así que no, los asistentes no encontrarán ningún e-book. Los organizadores se han defendido diciendo que ninguna editorial electrónica había presentado su candidatura. Pero, claro, ¿cómo lo iban a hacer si en las bases les estaba expresamente prohibido?

Un fallo garrafal a la luz del éxito que parece haber tenido este tipo de publicación en otras ferias anteriores como la de Sevilla o Málaga. Otros aluden a la crisis, la famosa crisis. El sector editorial también se ha visto afectado, cómo no. Dicen que se publican más cantidad de libros, pero no venden mucho. Hay fenómenos editoriales como Harry Potter, Dan Brown o, el reciente, Steig Larsson, pero que al margen de ellos, las ventas son constantes porque se han diversificado; se publican más títulos pero menos ejemplares de cada uno.

Evidentemente nadie pensaba que la crisis no iba a afectar a los libros. Cuando la gente no tiene dinero lo primero que recorta son los placeres antes que las obligaciones. Y los libros, al menos, en cuanto a novelas se refiere, forman parte del ocio. Sin embargo, tampoco hay que mostrar una imagen derrotista, los organizadores afirman que si que está habiendo mucho público en los puestos. La única diferencia es que compran más concienzudamente, no arriesgan. La cultura es una de esas cosas que más acusa los períodos de precariedad económica, así que por lo menos me alegra saber que no está siendo para tanto y que el público sigue encontrando un hueco en su bolsillo para ello. ¡No se hable más, a la Feria del Libro, hemos de ir!

¿Voto para el Partido Pirata?

CLÍO BERUETE. No es el título de una nueva superproducción de Hollywood ni tampoco el nombre del último disco de The Rolling Stones: es el partido político sueco que promete dar más sorpresas en las próximas elecciones europeas del 7 de junio. No es de izquierdas ni de derechas, es la secuela política de una idea cada vez más extendida entre los internautas y que se materializó en 2004 con el nombre de The Pirate Bay. Este portal es ya muy conocido por las polémicas sanciones que ha recibido últimamente o más bien desde que el presidente francés Nicolás Sarkozy comenzara su particular cruzada contra el intercambio de archivos en Internet.

Vayamos por partes. The Pirate Bay es un motor de búsqueda de archivos Bit Torrent que permite encontrar todo tipo de material audiovisual en la red. Fue creada en 2004 por la fundación sueca Piratbyran. Ésta se ha enfrentado varias veces a la justicia de su país, sin embargo, sus promotores afirman que la actividad del portal no es ilegal por la naturaleza de los archivos que contiene su servidor. Todos son archivos “torrent” por lo que no se trata de material bajo licencia copyright.

En 2006, el siguiente y lógico paso de este grupo de personas era la creación de un partido político que defendería la reforma de las leyes de propiedad intelectual e industrial en Suecia. Hoy es toda una institución que promueve el respeto por el dominio público y la promoción del copyleft y los sistemas operativos libres.

Un partido que pisa fuerte. Ya cuenta con 43.200 miembros y es la tercera formación política de Suecia con el 8% de intención de voto entre el electorado. Van a estas elecciones con una idea clara: acabar con los impedimentos de la Red. Defienden el libre intercambio de archivos y la reducción de los precios de los soportes digitales entre otras cosas, pero siempre y fundamentalmente sin olvidar la salvaguarda de la intimidad de los internautas y su confidencialidad.

En España también existe un Partido Pirata. Tiene su sede en la localidad madrileña de Móstoles y ya cuenta con un millar de afiliados. Sin embargo, no están tan bien organizados como los suecos. Apenas se ha oído hablar de ellos desde su fundación en 2007. Su filosofía es la misma, afirman que la política hoy en día debería estar presente en Internet pero que eso solo puede darse si nuestros representantes estuvieran al corriente de lo que sucede en la Red en vez de ser analfabetos digitales.

De hecho, los partidos españoles dieron el salto en las últimas elecciones nacionales a los portales de redes sociales como Facebook. Sin embargo, eso no significa que entiendan la complejidad, las ventajas y las posibilidades que puede ofrecerles la Red. Algunos dirán que es pronto, otros que muy tarde. Y es que España está a la cola de las nuevas tecnologías por mucho que nos quieran vender lo contrario. Por eso hay que ponerse las pilas y abogar por que, efectivamente, haya más libertad, si cabe, en ese mundo gigantesco que ha abierto la World Wide Web.

Adiós, Antonio

Martes, 12 de mayo de 2009. 10.50 de la mañana. El Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda era testigo de la muerte de uno de los compositores españoles más emblemáticos de la Movida Madrileña. Antonio Vega dejaba este mundo a los 51 años aquejado de un cáncer de pulmón y una neumonía de la que no logró recuperarse.

Deja cuerpo pero no alma, la que se ha quedado viva en la conciencia colectiva de generaciones de españoles que crecieron, bailaron y se emocionaron con su “Chica de ayer” o “El sitio de mi recreo”. Solo dos de las muchas canciones que sobrevivirán al legendario músico.

Nació en 1957, en Madrid. Dejó la universidad para dedicarse a lo que más le gustaba, la música. Junto a su primo, Nacho García Vega, fundaba en 1978 el grupo Nacha Pop. Con él logró firmar 7 inolvidables discos.

Sin embargo, para muchos fue más que un músico, un poeta. Sea como fuere, hizo posible que su poesía cantada despertara para siempre el panorama musical español. Muchos de los músicos actuales se lo deben y por eso ha recogido diversas muestras de cariño de sus compañeros de profesión, que hoy, junto a cientos de amigos, familiares y seguidores le daban su último adiós en la capilla ardiente instalada en la sede de la SGAE en Madrid.

Luchador hasta el final, la vida de Antonio Vega no ha estado exenta de complicaciones. Fue la droga la que llevó a Nacha Pop a disolverse en 1991. No obstante, ha seguido componiendo y precisamente el año pasado, el grupo volvía a los escenarios para recordar aquellos años. Una gira con la que pretendía reconquistar sus corazones, al menos 20 años más viejos.

Aunque se le ha visto poco últimamente, Antonio Vega había cogido carrerilla y no había parado de trabajar. Seguía componiendo y actualmente se encontraba grabando las canciones de su próximo disco. A la espera queda que salga a la luz, aunque sea a título póstumo. Así sus fieles seguidores podrán disfrutar de su último halo de creatividad. Mientras, tendrán que conformarse con el resto de su inmenso legado que, desde luego, no es poco.

Otro “NO” a la Ley Sarkozy

CLIO BERUETE. De nuevo un “no” a la ley contra las descargas ilegales en Internet de Nicolas Sarkozy. Esta vez proviene de las altas esferas. Contra todo pronóstico, ha sido el Parlamento Europeo el que ha expresado su rechazo a esta nueva normativa. La Eurocámara estima que no se podrá cortar el servicio de Internet a ningún usuario sin la orden de un juez. Esto desbarata los tres avisos con que Sarkozy pretendía que las operadoras persuadieran a los internautas antes de hacer efectivo el corte del suministro.

Un respiro más, que se alargará al menos unos meses puesto que éste era el último pleno de la Eurocámara en esta legislatura. El próximo 7 de junio se celebran elecciones europeas y probablemente hasta septiembre este tema no podrá volver a tratarse. Entonces será cuando se abra un periodo de conciliación en el cual los gobiernos europeos deberán discutir qué hacer y cómo aplicar esta nueva normativa.

Al introducir un juez en el proceso se le otorga al internauta una nueva oportunidad de defensa. Antes, al no existir esa figura el implicado solo podía recurrir la sentencia administrativa a posteriori. Ahora, el juez estudiará cada caso y determinará cuáles son objeto de retirada de servicio y cuáles no y, sobre todo, se ofrecerá un estudio más objetivo sobre cada infractor que con la normativa inicial.

En cualquier caso, este es solo un capítulo más en esta particular batalla que mantiene el líder francés y que cuenta con casi el mismo número de admiradores que de detractores.

Precisamente hace un par de semanas, el vicepresidente mundial de Google y uno de los padres de Internet, Vinton Cerf, defendía la descarga de películas y canciones en la red como medio de difusión más eficaz. Si bien es cierto que su línea de pensamiento iba ligada a la legalidad de esas descargas introduciendo un método de pago sobre estos servicios. Sin embargo, en el fondo, lo que se traduce de su proposición es que cualquier política que procure regular este tipo de actividad debe ser constructiva ya que al fin y al cabo el sector cinematográfico y musical debería beneficiarse de que otro medio, como es Internet, fuera utilizado como vía alternativa de difusión y no al revés.

Presumiblemente, las descargas gratuitas serán siempre más apetecibles para los internautas que las de pago. No obstante, leíamos hace poco que un estudio había certificado que eran precisamente este tipo de usuarios los que luego invertían más dinero en comprar música a través de Internet. Así que digo yo, ¿dónde está entonces el problema? Para hallar la respuesta habrá que esperar al curso que viene.

Spotify o la respuesta a nuestras plegarias

CLÍO BERUETE. Quedaos con tres palabras: música, gratis e Internet. La respuesta a esta ecuación es Spotify. Si hace un par de semanas centrábamos nuestra atención en las redes P2P (intercambio de archivos) y debatíamos las estrictas normas que estaban aplicando países como Francia o Irlanda para combatir la descarga ilegal de música, hoy ya no tiene ningún sentido que lo hagamos. Esta aplicación ha nacido para desmantelar toda esa estrategia restrictiva.

Se trata de una base de datos que contiene toda la música imaginable. Canciones que se pueden oír al instante sin necesidad de descargarlas.

En realidad, este nuevo concepto se parece más a la radio por Internet. El internauta puede bajarse una aplicación y, a través de ella, puede oír la música que contiene esta página. Sin embargo, en cuanto a los derechos de propiedad intelectual le pasa un poco lo que a Redkaraoke, que comentábamos en otro de nuestros artículos. Spotify tiene acceso a las principales compañías discográficas, tales como EMI, Universal, Sony BMG o Warner Music, de manera que se puede deducir que alguien está pagando esos derechos y no precisamente los internautas.

En cualquier caso, como toda aplicación que se precie, únicamente la más básica es gratis. Cuando alcanzamos versiones más cuidadas entonces debemos pagar. Además, la versión gratuita contiene publicidad, las otras no.

El éxito entre los internautas ha sido abrumador, incluso a pesar de que para poder acceder a los contenidos (canciones) los usuarios deben recibir una invitación de otro internauta ya registrado, un poco al hilo de facebook.

Ha tenido tanto éxito que hace poco ya llegaban al millón de usuarios. Una cifra que se vio salpicada por un triste hecho. Unos hackers crakearon la página de Spotify accediendo a los datos personales de muchos usuarios. Sin embargo, según la compañía sueca, los datos bancarios y de tarjetas de crédito no se vieron afectados. Y es que es lo que tiene la red, es gratis pero a veces insegura.

De todas maneras, es lo que pasa con Internet en general. Se sale de toda regulación. Es cierto que cada vez son más los juristas que están intentando regular de alguna manera la red, o al menos lo que en ella ocurre. Sin embargo, están encontrando esta tarea bastante ardua. A nosotros, de hecho, nos parece imposible, pero sí que es verdad que tampoco parece descabellado que lo intenten. De momento, ya tenemos otro espacio para disfrutar de la buena música y esperemos que de ahora en adelante se multipliquen iniciativas como esta que son más constructivas que la Ley Sarkozy, contra la descarga ilegal de archivos.

Ya se ven las orejas del lobo

CLÍO BERUETE. Por primera vez en España un internauta ha sido condenado por realizar descargas en Internet. Una sentencia especialmente significativa en estos tiempos en los que la Ley Sarkozy intenta salir adelante y las autoridades españolas se encuentran especialmente susceptibles ante la piratería.

El joven, de 22 años, tendrá que pagar 4.900 euros y enfrentarse a 6 meses de prisión. Sin embargo, no hay que alarmarse sino estudiar cuidadosamente el caso. El condenado tenía varias páginas en las que facilitaba enlaces a otras Webs cuyos contenidos audiovisuales se podían descargar. Detengámonos aquí un momento. En España, la descarga e intercambio de archivos no es ilegal. Entonces, ¿por qué le han condenado? Pues porque dichas páginas le procuraban un beneficio económico a través de la publicidad que tenía allí contratada. Por tanto, aunque no alojara los contenidos audiovisuales en su Web sí se beneficiaba económicamente con esa actividad.

Ha sido un juzgado de Logroño el que ha impuesto esta sentencia pionera. Otros casos como el de Bitorrent o Sharemula quedaron en su día en agua de borrajas precisamente porque al no alojar dichos contenidos, no incurrían en delito alguno.

Esta sentencia ha coincidido en el tiempo con dos hechos especialmente importantes. Uno, que la Asamblea francesa ha rechazado la Ley Sarkozy, a pesar de que gozaba con el apoyo de la mayoría de los artistas galos. No así con la de sus conciudadanos que la rechazaba al menos un 60% de la población.

Una de cal y otra de arena. Porque en nuestro país, esperan ávidos que Francia logre imponer esta nueva ley contra la piratería y reforzar así la lucha que en este sentido mantiene desde hace tiempo el Ministerio de Cultura junto con la SGAE. Contentos deben estar además sus partidarios tras los nuevos cambios ministeriales que han incluido a Ángeles González-Sinde, una de las mayores defensoras de que los operadores de Internet luchen también contra las descargas ilegales delatando a los infractores.

Y es que están convencidos de la eficacia de esta medida. Ejemplo de ello ha sido Suecia. La ley contra la piratería redujo el número de intercambio de archivos en un 30% el primer día que entró en vigor, el pasado 1 de abril. Sin embargo, el país nórdico aloja uno de los paraísos de Internet, en cuanto a descargas. Se llama The Pirate Bay. Sus defensores no muestran excesiva preocupación. Opinan que este descenso es temporal, hasta que se calmen los ánimos o hasta que los internautas den con otras redes de intercambio que garanticen su privacidad. Ya se sabe: hecha la ley, hecha la trampa.

Y es que la suspensión de Internet como medida sancionadora no convence a todos. Estados Unidos, Italia e Irlanda la han secundado, sin embargo Alemania o Gran Bretaña la han rechazado. Esperemos a ver qué ocurre en España y cuáles son las delimitaciones que se hacen a la infracción. De momento, González-Sinde se encuentra a la cabeza del ministerio que puede hacer que esta amenaza se convierta en realidad.

El Langui y su pulso al poder

CLÍO BERUETE. Amenazaron con hacerlo y lo hicieron. Dos Goya y otros tantos premios más, como el de MTV Europe 2006, les avalan. Juan Manuel Montilla, El Langui, y su grupo, La Excepción, han decidido distribuir su último disco “La verdad más verdadera” a través de Internet pasando por alto su contrato con la discográfica Warner. El precio: la voluntad.

Este es solo un ejemplo o quizá el más reciente de las desavenencias, cada vez más evidentes, que se producen entre músicos y discográficas. Para ellos, la última ha sido la subida hasta un 5, el porcentaje de beneficio que ésta les cobra por cada concierto, para otros, el retraso continuo de la edición de discos por, según dicen, la crisis.

Sea como fuere, El Langui y los suyos no han querido esperar y han cogido la sartén por el mango. Juzgaban abusivas las condiciones en las que estaba establecido su contrato con Warner y han decidido actuar en vez de negociar, visto que en la mayoría de los casos esta tarea se convierte en una lucha de David contra Goliat.

Sin embargo, los expertos en propiedad intelectual no tienen tan claro que esto sea una buena idea. Al fin y al cabo, tenían un contrato y lo más prudente hubiera sido renegociar porque ahora la discográfica puede acusarles de incumplimiento.

Siendo francos, pocos hubiéramos apostado porque les hubieran dejado cambiarlo. Así que en ocasiones hay que tirar por la calle de en medio porque si no, los fuertes siempre ganan. Es lo que han debido de pensar estos raperos del barrio madrileño de Pan Bendito. Y es que si no aprovechaban el tirón que da un Goya, a cuándo hubieran esperado.

Pero tampoco nos equivoquemos, estos chicos no han salido de la nada, simplemente estos galardones los han situado donde se merecen en nuestro país. En la cumbre de un mundo muy retorcido, con intereses más allá de la cultura y del gozo en sí de escuchar buena música.

Esta arriesgada decisión les ha valido un recorrido por varios medios de comunicación, demostrando que pueden vivir sin su productora para promocionarse ellos solitos. Un ejemplo a seguir para todos aquellos músicos que ya no crean en el sistema y que apuesten por la música gratuita que, según El Langui, es el camino.

Medios digitales: el futuro del periodismo

CLÍO BERUETE. Del futuro del periodismo se lleva hablando décadas. Unas veces por las continuas censuras a las que ha estado sometido y otras por los avances tecnológicos de los nuevos soportes que han hecho peligrar a los viejos. Así, cuando apareció la televisión, la prensa escrita se echó a temblar. Cierto es que ya no se venden tantos periódicos como hace tiempo pero aún siguen en el candelero, intentando innovar en productos y ofreciendo una información que, de momento, juzgo de bastante mayor calidad que algunos de sus competidores en otros soportes.

Sin embargo, un buen día apareció Internet. Ya los periódicos gratuitos habían supuesto una grave embestida para los diarios, pero lo del hipertexto fue algo fuera de lo esperado. Hoy en día ya saben que no tienen nada que hacer. No solo por la inmediatez, si no por la credibilidad, que cada vez es mayor, y también debido a la mala costumbre que tienen los periódicos y grupos mediáticos de este país de expresar abiertamente sus tendencias políticas enturbiando la buena imagen de “medios independientes” al servicio del ciudadano que en teoría deberían tener.

Y llegó la crisis, circunstancia que puede suponer la desaparición de este soporte. Muchos ya le daban por perdida la batalla. Sin embargo, ahora incluso las redacciones digitales están haciendo aguas por la falta de inversión publicitaria.

Lo mismo ocurre con la televisión e, incluso, con la radio. Nos quejábamos, y seguramente lo seguimos haciendo del excesivo tiempo que se le dedicaba a los anuncios en el pasado. De hecho, más de una vez desde Europa nos han dado un toque de atención por este motivo. No obstante, ahora nos lamentamos de que esos mismos anunciantes ya no llenan nuestros espacios y con ello nuestros bolsillos.

Y es que actualmente y, siempre según los expertos, los medios de comunicación están sufriendo la mayor crisis de su historia. En 2008, perdieron un 14% de sus ingresos publicitarios lo que ha provocado el cierre de varias cabeceras. Por no hablar de los cientos de periodistas que han sido puestos de patitas en la calle. Un número que podría alcanzar los 3.000 según las distintas asociaciones de periodistas del país. Una situación que ha salpicado también a los medios digitales. Ellos también viven en gran medida de la publicidad, pero al menos no pagan un soporte.

La crisis empezó en el papel y ahora azota a televisiones, radios y medios digitales pero el aspecto más frágil es sin duda la calidad que está bajando en todos ellos. Pero es lógico, no se puede esperar que se trabaje al mismo nivel cuando te falta el 60% de la plantilla.

Definitivamente, hay que aprender de la situación y aprovechar el momento para renovarse, para indagar en nuevas posibilidades de negocio, abrir nuevos mercados y deshacerse del lastre de unos modelos ya obsoletos. Y es aquí donde Internet tiene que buscar su hueco real. Eso sí, sin dejar de lado esa calidad de la que hablamos, que defiende ante todo la veracidad, la investigación y, sobre todo, el servicio al ciudadano.